Luna llena y cristales: limpieza y recarga energética paso a paso.
- Padmacramé
- 24 nov 2025
- 1 Min. de lectura

La luna llena es el momento en que la luz lunar se muestra en su máximo esplendor. Espiritualmente, simboliza culminación, celebración y liberación. Es la fase perfecta para dar cierre a procesos, agradecer lo logrado y soltar aquello que ya no sirve.
Pero también es una ocasión ideal para limpiar y recargar nuestros cristales. Durante siglos, culturas de todo el mundo han asociado la luz de la luna llena con la purificación. La energía de esta fase ayuda a restaurar la vibración natural de los minerales, liberándolos de energías que han absorbido.
Por qué es importante limpiar y recargar los cristales: con el uso diario (en joyas, en el hogar o en terapias), los cristales absorben vibraciones, tanto positivas como densas. Al limpiarlos, eliminamos esa carga y permitimos que vuelvan a emitir su energía pura.
Ritual detallado para luna llena:
Limpieza física: si el cristal lo permite, pásalo bajo un chorro de agua fría y sécalo con un paño suave.
Limpieza energética: pasa cada cristal por el humo de salvia, palo santo o incienso natural. Otra opción es colocarlo sobre una varilla de selenita.
Recarga lunar: ponlos en un lugar donde puedan recibir luz directa o indirecta de la luna. No importa si hay nubes; la energía lunar atraviesa las nubes.
Agradece: al retirarlos por la mañana, toma un momento para agradecer su trabajo y devolverlos a su lugar habitual.
Cristales que aman la luz de la luna: amatista, cuarzo rosa, piedra luna, labradorita, selenita. Evita la luz solar directa en minerales que puedan decolorarse.